Dolor, rigidez, molestias al caminar… La vuelta a la rutina puede hacerse cuesta arriba cuando una articulación lleva tiempo avisándote.

Durante las vacaciones quizá hayas caminado más, hecho excursiones, practicado deporte o simplemente tenido más tiempo para prestar atención a cómo responde tu cuerpo.

Y puede que hayas vuelto con una sensación que ya conocías: esa rodilla que molesta al subir escaleras, esa cadera que se resiente después de caminar o ese hombro que duele con determinados movimientos.

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento para ocuparte de ese dolor articular que llevas tiempo posponiendo.

 

¿Por qué al volver a la rutina puedes notar más dolor articular?

 

Durante las vacaciones cambia nuestra forma habitual de movernos.

Podemos pasar de una rutina más sedentaria a caminar durante horas, hacer más excursiones, practicar deportes o realizar actividades a las que nuestro cuerpo no está acostumbrado.

En otros casos ocurre justo lo contrario: tenemos más momentos de descanso y prestamos más atención a molestias que durante el día a día quizá pasaban desapercibidas.

Al regresar, además, vuelven el trabajo, los horarios, el deporte y las exigencias físicas habituales.

Por eso, un dolor articular que parecía secundario puede volver a formar parte de nuestro día a día.

Que aparezca una molestia no significa necesariamente que exista una lesión importante, pero si el dolor persiste, limita tus movimientos o aparece de forma recurrente, conviene valorar qué puede estar ocurriendo.

 

Rodilla, cadera, hombro… ¿qué molestias pueden aparecer?

 

El dolor articular puede afectar a diferentes zonas y tener causas muy distintas. Algunas de las molestias más habituales pueden aparecer en:

Dolor de rodilla

Puede hacerse más evidente al subir o bajar escaleras, caminar durante mucho tiempo, levantarse o volver a practicar deporte.

El dolor de rodilla puede estar relacionado con diferentes factores, desde sobrecargas y problemas musculoesqueléticos hasta procesos degenerativos como la artrosis. Por eso, la valoración individual es importante.

Dolor de cadera

Caminar más de lo habitual, permanecer mucho tiempo de pie o realizar determinadas actividades puede hacer más evidente una molestia que ya estaba presente.

Dolor de hombro

Puede aparecer al levantar el brazo, realizar determinados movimientos o retomar actividades deportivas después de un periodo de menor actividad.

Molestias después de practicar deporte

Si al volver a entrenar una articulación vuelve a doler de forma repetida, puede ser una señal para detenerse y valorar qué está sucediendo, especialmente si la molestia afecta al movimiento o no desaparece.

 

¿Cuándo deberías prestar atención a un dolor articular?

 

No todo dolor articular requiere el mismo abordaje. Sin embargo, hay situaciones en las que merece la pena consultar con un profesional sanitario.

Por ejemplo, cuando:

  • El dolor persiste durante semanas.
  • La molestia aparece de forma recurrente.
  • Existe rigidez o limitación de movimiento.
  • El dolor dificulta caminar, entrenar o realizar actividades cotidianas.
  • Una articulación vuelve a doler cada vez que aumentas la actividad física.
  • La molestia ha ido aumentando progresivamente.

En el caso de problemas como la artrosis, las recomendaciones actuales ponen el foco en valorar los síntomas y la función de cada persona y adaptar el tratamiento a sus necesidades. El ejercicio terapéutico individualizado es una de las bases del abordaje.

Por eso, no se trata simplemente de dejar de moverse ni de acostumbrarse al dolor.

Se trata de entender qué está ocurriendo y valorar las opciones disponibles.

 

No todo dolor articular significa lo mismo

 

Una de las claves es no intentar diagnosticar el origen del dolor únicamente por sus síntomas.

Una rodilla dolorosa puede tener diferentes causas. Lo mismo ocurre con la cadera, el hombro u otras articulaciones.

La edad, el nivel de actividad física, los antecedentes, el tipo de dolor, cuándo aparece y cómo afecta al movimiento son algunos de los aspectos que pueden ayudar al profesional a orientar la valoración.

Por eso, antes de hablar de un tratamiento concreto, es importante conocer qué problema existe y qué necesita cada persona.

 

¿Qué opciones existen cuando el dolor persiste?

 

El tratamiento dependerá siempre del diagnóstico, de la articulación afectada, de la intensidad de los síntomas y de las características de cada paciente.

En función del caso pueden contemplarse diferentes estrategias, como ejercicio terapéutico, fisioterapia, medidas para mejorar la función y otras opciones médicas.

Dentro de este contexto también puede valorarse la Medicina Regenerativa Articular en determinados problemas articulares y musculoesqueléticos.

No existe un tratamiento regenerativo que sea adecuado para todas las personas ni para todos los dolores articulares. La indicación debe realizarse de forma individualizada.

 


¿Qué es la Medicina Regenerativa Articular?

 

La Medicina Regenerativa engloba diferentes tratamientos y técnicas que utilizan material biológico autólogo, es decir, procedente de la propia persona, con el objetivo de aliviar, mejorar o tratar determinadas patologías.

En el ámbito articular pueden emplearse diferentes procedimientos y estrategias, siempre en función de las características de cada caso.

En Clínicas CRES, la Medicina Regenerativa Articular se plantea desde una perspectiva personalizada, valorando las necesidades de cada paciente para establecer el plan de tratamiento más adecuado.

Entre las situaciones en las que puede valorarse este tipo de abordaje se encuentran determinados casos de:

La evidencia científica sobre algunas terapias regenerativas continúa evolucionando. Por ejemplo, en el caso del plasma rico en plaquetas (PRP) para la artrosis de rodilla, diferentes consensos reconocen posibles beneficios en determinados pacientes, especialmente en algunos casos de artrosis leve o moderada, aunque la evidencia sigue presentando áreas de incertidumbre y la selección del paciente es fundamental.

Por eso, el objetivo no debería ser buscar un tratamiento concreto a toda costa, sino determinar primero si puede estar indicado en tu caso.

 

Imagen real de consulta médica/profesional sanitario valorando una articulación.

Valoración médica en Medicina Regenerativa Articular

 

Un tratamiento personalizado según cada caso

 

Volver a la rutina también puede ser una oportunidad para prestar atención a esas señales que tu cuerpo lleva tiempo dando.

No significa dejar de moverte.

Tampoco resignarte a que una articulación dolorosa forme parte de tu rutina.

Significa valorar qué está ocurriendo y conocer las opciones disponibles.

Porque el objetivo es seguir haciendo lo que te gusta sin que una articulación marque tus límites.

Si después de las vacaciones has vuelto a notar ese dolor que ya conocías, quizá septiembre sea un buen momento para ocuparte de él.

 


Septiembre puede ser un buen momento para valorar ese dolor que llevas tiempo posponiendo

 

Volver a la rutina también puede ser una oportunidad para prestar atención a esas señales que tu cuerpo lleva tiempo dando.

No significa dejar de moverte.

Tampoco resignarte a que una articulación dolorosa forme parte de tu rutina.

Significa valorar qué está ocurriendo y conocer las opciones disponibles.

Porque el objetivo es seguir haciendo lo que te gusta sin que una articulación marque tus límites.

Si después de las vacaciones has vuelto a notar ese dolor que ya conocías, quizá septiembre sea un buen momento para ocuparte de él.

 

 

Vuelve a tu rutina. No al dolor articular.

 

Si llevas tiempo conviviendo con una molestia articular, la vuelta a la rutina puede ser un buen momento para dejar de posponerla.

En Clínicas CRES podemos valorar tu situación y orientarte sobre las opciones disponibles según tus necesidades.

Descubre la Medicina Regenerativa Articular y solicita información para valorar tu caso.

 


Preguntas frecuentes sobre el dolor articular

 

El dolor al subir o bajar escaleras puede tener diferentes causas. Puede aparecer por sobrecarga, problemas musculoesqueléticos, alteraciones de la articulación u otros motivos. Si es recurrente, intenso o limita tu actividad, es conveniente valorar su origen.

Es recomendable consultar cuando el dolor persiste, aparece de forma recurrente, limita el movimiento o las actividades cotidianas, o empeora con el tiempo.

No. La indicación depende de la causa del dolor, de la articulación afectada y de las características de cada paciente. Por eso es necesaria una valoración individual.

Depende de la causa y de la intensidad de los síntomas. En personas con artrosis, las guías recomiendan ejercicio terapéutico adaptado a las necesidades individuales, aunque el tipo y la intensidad deben ajustarse a cada situación.