Después de las celebraciones, es común notar hinchazón, digestiones pesadas y sensación de descontrol alimentario. Aplicar un déficit calórico post navideño puede ayudarte a recuperar el equilibrio sin recurrir a dietas extremas ni castigos innecesarios.

Con una estrategia adecuada, paciencia y hábitos sólidos, tu cuerpo puede volver a funcionar de manera óptima en pocas semanas. Aquí te explicamos cómo hacerlo de forma segura y sostenible.

¿Qué es el déficit calórico?

El déficit calórico ocurre cuando consumes menos energía de la que tu cuerpo necesita. Es la base para la pérdida de grasa, pero debe aplicarse con inteligencia. Lo ideal es reducir un 10–20% de tus calorías de mantenimiento, suficiente para estimular la pérdida de grasa sin dañar tu metabolismo.

No se trata de comer poco, sino de comer mejor: alimentos reales, saciantes y nutritivos.

Hábitos que ayudan tras los excesos navideños

Adoptar hábitos realistas y constantes marcará la diferencia en tu déficit calórico post navideño. Algunos de los más efectivos son:

  • Aumentar la hidratación: ayuda a eliminar exceso de sodio, alcohol y azúcar.
  • Incrementar la ingesta de proteínas: mantiene la masa muscular y reduce el apetito.
  • Reducir ultraprocesados: opta por frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
  • Caminar diariamente: incluso 30 minutos al día mejoran el metabolismo.
  • Regular horarios: el cuerpo se recupera antes con rutinas estables.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si quieres un plan adaptado a tus necesidades, lo ideal es consultar con especialistas en nutrición que puedan evaluar tu estado físico, hábitos y objetivos reales.

En Clínicas Cres encontrarás un equipo experto que elabora planes nutricionales personalizados, sostenibles y fáciles de integrar en tu rutina diaria.

Conclusión

Aplicar un déficit calórico post navideño es una excelente forma de volver al equilibrio después de las fiestas. No necesitas castigos ni dietas extremas: solo estrategia, hábitos consistentes y, si lo necesitas, apoyo profesional.

Tu cuerpo tiene una gran capacidad de recuperarse cuando le das lo que realmente necesita.