La cafeína es la sustancia estimulante más usada en el mundo. Concretamente el 90% de la población adulta hace uso de la cafeína durante sus mañanas ya sea en forma de café o bebidas energéticas.

Los últimos estudios han demostrado un incremento del casi 50% en el consumo de bebidas energéticas para la población entre 18 y 24 años. Estos datos recogidos se suman a varios estudios que confirman las afecciones del consumo desproporcionado de bebidas energéticas y su relación con cardiopatías derivadas de las mismas.

En el blog de hoy hablaremos sobre la composición de las bebidas energéticas, los efectos inmediatos que le provocan al organismo y los efectos a largo plazo que tienen tanto para la población joven como para la población adulta.

¿De qué están hechas las bebidas energéticas?

Existen de diferentes tamaños, formas… por ello no vamos a hablar de aspectos físicos. La composición general de una bebida energética suele ser: cafeína, hidratos de carbono, aminoácidos, ginseng, guaraná, minerales, aditivos como conservadores, saborizantes, así como colorantes y potenciadores.

La cafeína es el principal compuesto del café, por sí sola es un estimulante que ayuda a despertar el cuerpo. Cabe mencionar que, en las bebidas energéticas, aunque sean de pequeño tamaño, se concentra de manera artificial la cafeína para obtener un efecto más potente y prolongado por lo que la cantidad consumida suele multiplicarse hasta x4 cuando se trata de este tipo de bebidas.

Salvo que sea una bebida ZERO, suelen llevar siempre altas cantidades de azúcar, lo que hace que este tipo de bebidas sean también muy calóricas. Todo en conjunto es una mezcla que es adictiva por componentes como la cafeína, los estimulantes y el azúcar, existen alternativas más sanas y que no tienen tantos efectos negativos para el organismo.

¿Cuáles son los efectos de las bebidas energéticas en el organismo?

Los principales efectos que tienen lugar tras el consumo de las bebidas energéticas, sobre todo en la población joven tiene mucho que ver con las altas cantidades en azúcar y estimulantes, esto se transforma en el organismo a través de síntomas como:

Nerviosismo.
Insomnio.
Palpitaciones.
Ansiedad.
Problemas gastrointestinales.
Cefaleas
Vómitos y nauseas

 

 

 

 

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Cuando hablamos de un consumo prolongado de este tipo de bebidas, los síntomas no solo se acrecientan, sino que también pueden llegar a derivar en patologías crónicas.

Los últimos estudios realizados para evaluar las patologías más afectadas por el consumo de este tipo de bebidas indica que la mayor consecuencia es para los órganos circulatorios. Palpitaciones, arritmias, taquicardias… son todas patologías que pueden provocarse por el consumo excesivo de bebidas energéticas.

¿Cómo mantener una salud cardiovascular adecuada?

Por norma general la mejor forma de mantener una salud cardiovascular adecuada es llevar a cabo una dieta equilibrada y consumir suplementos alimenticios. El Omega 3 es un suplemento ideal que ayuda a mejorar la salud cardiovascular.